Parnaso divino o sobre Cristo sacramentado
en un romance de sor Juana Inés de la Cruz
Vidzu Morales Huitzil*
Recepción: 16 de marzo de 2026
Aprobación: 20 de mayo de 2026
Resumen. Morales Huitzil, Vidzu. Parnaso divino o sobre Cristo sacramentado en un romance de sor Juana Inés de la Cruz. El presente artículo es un estudio en torno al sacramento de la eucaristía en el poema de sor Juana Inés de la Cruz, “Romance (en que califica de amorosas acciones todas las de Cristo para con las almas en afectos amorosos) a Cristo sacramentado, día de comunión”. El tratamiento poético de Cristo sacramentado es fundamental para la comprensión del barroco novohispano, debido a sus referencias de orden teológico. Así, se enfatizará en las funciones, relaciones y morfologías del romance para esclarecer el sentido atribuido al Verbo encarnado. Con ello, el estudio de la escritura sorjuanina remite a diversos sustratos de enunciación, tanto por sus ideas teológico-literarias como por su historicidad. El objetivo al estudiar el poema de sor Juana es profundizar la concepción de Dios en el siglo xvii novohispano.
Palabras clave: sor Juana Inés de la Cruz, sacramento, poesía novohispana, eucaristía, Cristo sacramentado.
Abstract. Morales Huitzil, Vidzu. Divine Parnassus or On the Christ in the Blessed Sacramant, in a Romance by Sor Juana Inés de la Cruz. This article is a study on the sacrament of the Eucharist, in a poem by Sor Juana Inés de la Cruz, “Romance (qualifying as loving actions all those of Christ toward souls in loving affection) Dedicated to Christ in the Blessed Sacrament, Communion Day”. In turn, the poetic treatment of Christ in the Blessed Sacrament is fundamental for understanding the Baroque sensibility of New Spain, due to its theological references. In this way, emphasis is placed on the functions, relationships and morphologies of the romance, to clarify the meaning attributed to the incarnate Word. Thus, the study of Sor Juana's writing leads us to various substrata of enunciation, in view of both her theological-literary ideas, and her historicity. Thus, the purpose of studying this poem is to deepen the conception of God in 17th-century New Spain.
Key words: sor Juana Inés de la Cruz, sacrament, Novohispanic poetry, eucharist, Christ.
* Doctor en Literatura Hispanoamérica por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y posdoctorante en Historiografía y Teoría de la Historia por la misma institución. vidzumorales@gmail.com
Prolegómeno a un romance sacro del Fénix de América
El Sacramento es la representación de su muerte. Y esto mismo prueba ser la mayor fineza la muerte […]. Pues pregunto, ¿Cuál fineza para Cristo más costosa que morir? ¿Cuál más útil para el hombre que la Redención que resultó de su muerte? Luego es, por ambos términos, la mayor fineza morir.1
— Sor Juana Inés de la Cruz
El romance tratado en este escrito fue catalogado con el número 58 en el tomo i de las Obras completas (lírica personal) de sor Juana Inés de la Cruz, con el título “Romance (en que califica de amorosas acciones todas las de Cristo para con las almas en afectos amorosos) a Cristo sacramentado, día de comunión”.2 Por su parte, en la edición de 1700 de Fama, y obras posthumas del Fenix de Mexico…, la composición poética se encuentra en la página 138 con el nombre “Romance, en que califica de amorosas acciones todas las de Cristo Señor nuestro sacramentado”.3 La demarcación temática de la eucaristía durante los primeros dos siglos de la Nueva España fue un tópico abordado en diversos medios (escritos o artísticos) por compositores, artistas, teólogos, etcétera. Así, la eucaristía en la Nueva España se concibió como sacramento de primer orden, lo cual se enuncia, por ejemplo, en el quinto diálogo de los Coloquios espirituales y sacramentales de Fernán González de Eslava:
Cualquier fuerte da salud;
mas por modo diferente:
está Dios Omnipotente
en los otros por virtud
y en aqueste está presente.4
También se aprecia en la representación eucarística del retablo mayor del templo del noviciado jesuita de Tepotzotlán, dedicado a san Francisco Javier.5
El romance sacro estudiado en el presente artículo está compuesto en arte menor (octosílabos), manteniendo en ciertos versos la estructura arquetípica del romancero hispano, dado que “la transcodificación del romance […] primitivo en romance a lo divino […] posibilitó el desarrollo de la materia religiosa que se deseaba exponer, aprovechando ciertos morfemas o unidades significativas presentes en el arquetipo”.6
Por otra parte, que sor Juana haya elegido un romance sacramental (estructura octosilábica) para formalizar la cuestión eucarística no es un detalle de poca importancia, dadas las morfologías imperantes en la programática escritural del barroco hispano. Es decir, cuando sor Juana asume los preceptos de la composición poética, circunscribe el continente a un fin más insigne, a saber, el contenido, que evoca el sacramento Cristo-céntrico y las finezas del Verbo encarnado. Con ello, “las estructuras narrativas como las del romance, objetivo, directo, inmediato, relatan con vividez y coordinan elementos diversos”.7 Por lo tanto, sor Juana integra matices y mediaciones conceptuales de primer orden circunscritas al imperativo literario del Siglo de Oro español. De esta manera, el romancero espiritual, a pesar de confinarse a un género específico, estaba dotado de sustantividad poética en sus matices, variaciones y singularidad compositiva. Por ejemplo, la estructura del romance religioso en la pluma de Lope de Vega se expresa bajo “la secuencia narrativa de la mayoría de los romances, [que] es gradual y ordenada: ubicación espacial, presentación de un diálogo entre la Virgen y Cristo, o éste y un apóstol, y exhortación final o acto de contrición. El narrador, impersonal, si bien vidente, se dirige al alma, a quien acompaña”.8
Ahora bien, la importancia del verso en arte menor para el romance hispano radica en cuatro aspectos fundamentales: 1) extensión variable de la estructura poética (posibilidad compositiva de la obra literaria); 2) versos pares asonánticos;9 3) los versos impares no poseen cierre consonántico, ni coincidencia vocálica; y 4) las “figuras retóricas (interrogatio, admiratio, exhortatio) encadenan la andadura narrativa del romance”.10 Con ello, la religiosa novohispana abreva de la tradición literaria para exponer el misterio eucarístico, eligiendo la estructura del romance, con la finalidad de aproximar la entrega cristológica y las finezas del Verbo encarnado a la rima, el metro y el ingenio. Con ello, se “nos revela a la vez, no sólo una actitud ascética; también una rica cultura religiosa, saturada de referencias bíblicas, emblemas, símbolos y alegorías”.11
La composición poética estructura diversos elementos ornamentales para incorporarse a la preceptiva literaria del barroco hispano. Por tal motivo, el romance de sor Juana proyecta una topología “en varios planos y perspectivas, establecidas a base de sombras y claroscuros, de enunciaciones pronominales”,12 circunscrita a la centralidad eucarística. Las morfologías estructurantes del romance religioso encierran referencias meta-diegéticas13 que, inscritas en el holónimo poético, adquieren una novísima atribución por discontinuidad del texto fuente y, por continuidad, conforme a su versificación octosilábica: en los romances sacros existen “fragmentos entresacados de himnos eucarísticos («Tantum ergo Sacramentum») [que] se incrustan como textos. Y adquieren una función pedagógica y litúrgica: inculcando la teología de la eucaristía y la veneración de Dios en el pan”.14 A su vez, la enunciación está en constante co-determinación con meronimias teológicas y filosóficas15 que configuran, mediante una métrica y una cadencia en arte menor,16 una isotopía diegética17 (tiene por temática la religión) en la que los “sistemas alegóricos implícitos sostienen las coordenadas narrativas […]: Dios hecho carne (Cristo) […] se entrega como pan (comunión), dando así vida (gracia) al hombre”.18 Es decir, la elección del romance religioso por parte de sor Juana implica tanto una programática literaria (conexión entre el continente poético y el tema elegido) como la historicidad de la pluma sorjuanina. De ahí que la versificación octosilábica de la monja jerónima incorpora
[…] el doble cruce de perspectivas [que] se establece a base de la fórmula pronominal «tú-alma», desdoblada en varios casos en la dualidad vocativa […]. La movilidad del narrador, al pasar de situaciones exteriores a interiores […], al igual que al usar variadas fórmulas exclamativas y vocativas (exhortación, apóstrofe o exhortación y apóstrofe) comprometen a la vez al lector. Dicha técnica (fórmulas exclamativas, exhortativas, rogativas; figuración visual, táctil, representativa) es parte del proceso imaginativo […] que implica la consideración del hecho […], la situación espacial (ubicación) y la conmoción personal ante las propias culpas: doblaje interior […]. Proceso que va del acto de contemplar una situación […] al hecho de convertirla en plegaria; en acto de contrición.19
Así, sor Juana co–determina la teología cristiana a una intercadencia tonal20 y a un encabalgamiento sintáctico;21 y, a la vez, su elección del romance hispano circunscribe, a determinada programática literaria, un tópico religioso (historicidad envolvente de la pluma sorjuanina). Por ejemplo, la versificación octosilábica respondía a “la acomodación del número de ocho sílabas a la extensión más frecuente del grupo fónico del español y en la manifestación literaria de la prosa”.22 Respecto de otros imperativos escriturales de la época, el romance es asumido por sor Juana debido a la importancia que en el Siglo de Oro español se le atribuyó a la rima asonante: “en ninguna de las literaturas románicas tiene la rima asonante la vitalidad que muestra en la poesía española, donde su uso conoce una historia ininterrumpida desde la poesía medieval a la contemporánea”.23 Es decir, las morfologías y los stemmas24 del romancero hispano adquieren discontinuidad y continuidad temático-formal que lo diferencian de otros contenidos y continentes literarios. Por ejemplo, “el uso que algunos poetas modernos hacen de la rima asonante en francés o en italiano (Apollinaire y D’Annunzio, principalmente) tiene el valor de intentos de renovación estilística a partir de formas desaparecidas algún tiempo en la poesía culta”.25
La fineza de Cristo sacramentado en la acuidad poética sorjuanina
Y mi argumento es que la muerte de Cristo fue la mayor fineza de las finezas que obró: no de la supuesta ausencia, que en ésa niego todo lo supuesto y no hay relativo de comparación entre lo que tiene ser y lo que no le tiene.26
— Sor Juana Inés de la Cruz
El tratamiento de la eucaristía en el “Romance…” sigue la tradición de la poética sacra, en la cual la Biblia funge como una de las “fuentes […] utilizadas por el romancero […] erudito, […] compuesto tardíamente, a finales del siglo xv o ya en el mismo xvi”.27 Así, lo divino se media conceptualmente en la figura de Cristo sacramentado, quien, como alimento espiritual, se evoca al modo de Juan en 6, 56: “El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él”.28
Para sor Juana el sacramento de la eucaristía implica una relación trascendental entre el Absoluto y la humanidad. En tal relación el sumo bien atiende con misericordia infinita la mácula fraguada por la finita volición:
Amante dulce del alma,
bien soberano a que aspiro;
tú que sabes las ofensas
castigar a beneficios;29
Es decir, el romance sacro sorjuanino enfatiza la presencia sustancial del cuerpo y la sangre de Cristo, poniendo en segundo plano los accidentes del pan y el vino sacramentado. Por ende, sor Juana concibe que la transubstanciación es un referente supremo que impulsa hacia sí el sentir, pensar y obrar del feligrés:
divino imán en que adoro:
hoy que tan propicio os miro,
que me animáis la osadía
de poder llamaros mío;30
A su vez, la iteración del deíctico temporal (“hoy”) en el sexto y noveno octosílabo circunscribe el rito eucarístico como núcleo atractor, al ser unión del Verbo encarnado con los asistentes, bajo el ofertorio y la epíclesis:
hoy que en unión amorosa
[10] pareció a vuestro cariño,
que si no estabais en mí,
era poco estar conmigo;31
Sor Juana enuncia una meditación sobre la transubstanciación, a sabiendas de la omnisciencia divina, empero, la toma de conciencia, acaecida entre la presentación de los dones y la doxología conclusiva, es fundamental para el encauzamiento del libre albedrío y la entrega a Dios:
hoy, que para examinar
el afecto con que os sirvo,
[15] al corazón en persona
habéis entrado vos mismo,32
Es decir, el signo eucarístico, desde su instauración hasta su novísima actualización, siempre será indicio, directo o indirecto, que acompaña a la humanidad en su tránsito a la parusía:
pregunto: ¿es amor o celos
tan cuidadoso escrutinio?
Que quien lo registra todo,
[20] da de sospechar indicios.
Mas ¡ay, bárbara ignorante,
y qué de errores he dicho,
como si el estorbo humano
obstara al lince divino!33
Toda duda, según sor Juana, fundamental en los límites antrópicos, es insignificante cuando queda circunscrita en el saber divino, dado que “Dios conoce el complejo de situaciones que rodean la situación futurible”,34 presente y pretérita.
La mediación a la que se enfrenta sor Juana ante el sagrado sacramento y a su propia naturaleza, como reflexividad y escrutinio, se devela diáfana, en su inmediatez, a la mente divina:
Para ver los corazones
no es menester asistirlos,
que para vos, son patentes
las entrañas del abismo.
Con una intuición presente
[30] tenéis en vuestro registro
el infinito pasado
hasta el presente finito.35
Así, el infinito amor de Cristo sacramentado reconcilia, por su muerte en la cruz, la omnipotencia divina y el libre albedrío, excluyendo un determinismo totalizante y brindando la posibilidad de redención mediante la mitigación del pecado, el don de la gracia y la virtud. De este modo, en el romance sacro sorjuanino se plantea tanto el desconocimiento o el goce del individuo hacia el Absoluto como la actualización o la negación, por libre albedrío, de ciertos escenarios futuribles, concebidos desde el inicio de los tiempos por la omnisciencia divina y dotados de consistencia ontológica por su omnipotencia; “pues sólo Dios es el que llama a las [cosas] que no son con sus propios nombres, como a las que son”.36
Lo plausible, lo contingente y lo necesario en el romance acaecen en la medida de la conexión dada entre el proceder efectivo (pero limitado) del ser humano y el eterno amor de Dios, quien, en palabras de sor Juana, tiene en su “registro el infinito pasado hasta el presente finito”,37 a causa de su sabiduría infinita: “en efecto, podemos clasificar a los individuos en existentes, es decir, habitantes del mundo real, e inexistentes pero pasados, futuros y posibles. Finalmente, inexistentes sin más, ni pasados, ni futuros, aunque sí posibles. Éstos son los que solamente Dios conoce y llama por su propio nombre”.38 Así, la mayor fineza de la divinidad consiste en que, a pesar de su omnisciencia y de conocer la profundidad más íntima del ser humano, se ha entregado por amor en el sacramento referido, para renovar la alianza entre ambas partes:
Luego no necesitabais,
para ver el pecho mío,
[35] si lo estáis mirando, sabio,
entrar a mirarlo, fino.
Luego es amor, no celos,
lo que en vos miro”.39
El hecho de que sor Juana asuma que el Absoluto posee en su registro el infinito pasado hasta el presente finito, implica dos aspectos fundamentales:
El romance sacro sorjuanino expresa también su historicidad, pues tiene por referente la circunscripción del cuerpo político a ideas fundamentales para su cohesión y organización socio-semiótica, en tanto que la función “del romancero sacro no sólo consiste en que abarcaba la vida pública y familiar, sino también la vida espiritual del individuo”.40
Finalizaremos este apartado con la tesis teológica de Tomás de Aquino, quien, al igual que sor Juana, focaliza la fineza de Cristo en el amor supremo expresado en el Gólgota. En el Libro iv, capítulo 55 de la Suma contra los gentiles, Aquino afirma que el perdón de los pecados acaece por un acto superior a la totalidad de la mácula humana, siendo la entrega de Cristo sacramentado la mayor muestra de amor de la divinidad, consolidada en su encarnación, muerte y resurrección:
También resulta evidente […] que Cristo debió padecer la muerte, no sólo para darnos ejemplo de aceptar la muerte por amor a la verdad, sino también para expiar los pecados de los hombres; y esto lo hizo, aunque él mismo no tenía pecado, aceptando sufrir la muerte que era un castigo por el pecado, llevando sobre sí el castigo debido a otros, y [pagando] por ellos. Y aunque basta la gracia de Dios para perdonar los pecados […], sin embargo, también se exige algo de parte de aquel a quien se perdonan sus pecados, que es la [retribución] al ofendido. Y como los demás hombres no podían hacerlo por sí mismos, Cristo lo hizo por todos, sufriendo una muerte voluntaria por amor.41
Conclusión
Para esto quiere Dios nuestro amor: para nuestro bien, no para el suyo. Y esto fue el primor de su fineza: no el no querer nuestra correspondencia […], sino el quererla para bien nuestro.42
— Sor Juana Inés de la Cruz
El romance sagrado de sor Juana implica tanto la circunscripción teológica en un continente literario como una morfología histórica que, a su vez, devela dinámicas discurso-escriturales del barroco novohispano. De esta forma, el “Romance (en que califica de amorosas acciones todas las de Cristo para con las almas en afectos amorosos) a Cristo sacramentado, día de comunión” aproxima la circunscripción de la abaleidad (esse ab alio) al signo sacramental de la aseidad divina (per se subsistens) mediante el permanente amor y el rito eucarístico. Para concluir, se incluye la reproducción íntegra del romance sacro sorjuanino, con la finalidad de que el lector pueda apreciar la composición poética en su totalidad, y no como meta-diégesis o meronimia textual.
“Romance (en que califica de amorosas acciones todas las de Cristo para con las almas en afectos amorosos) a Cristo sacramentado, día de comunión”43
[1] Amante dulce del alma,
bien soberano a que aspiro;
tú que sabes las ofensas
castigar a beneficios;
[5] divino imán en que adoro:
hoy que tan propicio os miro,
que me animáis la osadía
de poder llamaros mío;
hoy que en unión amorosa
[10] pareció a vuestro cariño,
que si no estabais en mí,
era poco estar conmigo;
hoy, que para examinar
el afecto con que os sirvo,
[15] al corazón en persona
habéis entrado vos mismo,
pregunto: ¿es amor o celos
tan cuidadoso escrutinio?
Que quien lo registra todo,
[20] da de sospechar indicios.
Mas ¡ay, bárbara ignorante,
y qué de errores he dicho,
como si el estorbo humano
obstara al lince divino!
[25] Para ver los corazones
no es menester asistirlos,
que para vos, son patentes
las entrañas del abismo.
Con una intuición presente
[30] tenéis en vuestro registro
el infinito pasado
hasta el presente finito.
Luego no necesitabais,
para ver el pecho mío,
[35] si lo estáis mirando, sabio,
entrar a mirarlo, fino.
Luego es amor, no celos,
lo que en vos miro.
Fuentes documentales
Arce Valdez, José Guillermo, “La presencia eucarística en los retablos novohispanos: el caso del ‘colateral’ de san Francisco Javier en Tepotzotlán” en Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, Universidad Nacional Autónoma de México, México, vol. 41, Nº 114, 2019, pp. 112-155.
Campos Benítez, Juan Manuel, “Los ejemplos teológicos en la lógica de Fray Tomás de Mercado O.P.” en Analogía filosófica. Revista de filosofía, investigación y difusión, Centro de Estudios de la Orden de Predicadores, México, vol. 9, Nº 2, pp. 27-40.
Carreño, Antonio, “El romancero espiritual de Lope de Vega” en Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo, Real Sociedad Menéndez Pelayo, Santander, Nº 55, 1979, pp. 19-63.
De Aquino, Tomás, Opera omnia iussu impensaque, Ex Typographia Polyglotta S.C. de Propaganda Fide, Pensilvania, 1930.
_______ Suma contra los gentiles, Éxodo, México, 2008.
De la Cruz, Juana Inés, Fama, y obras posthumas del Fenix de Mexico, dezima musa, poetisa americana, sor Juana Ines de la Cruz, religiosa professa en el Convento de San Geronimo de la imperial Ciudad de Mexico: que saco a la luz el doctor don Jvan Ignacio de Castorena y Vrsua, Capellan de Honor de Su Magestad, Protonotario Juez Apostolico por Su Santidad, Theologo, Examinador de la Nunciatura de España, Prebendado de la Santa Iglesia Metropolitana de Mexico. Consagradas a la soberana emperatriz de Cielo, y Tierra, Maria nuestra Señora. Con licencia, Imprenta de Manuel Ruiz de Murga, Madrid, 1700.
_______ Obras completas, i. Lírica personal, Fondo de Cultura Económica, México, 2017.
_______ Obras completas, iv. Comedias, sainetes y prosa, Fondo de Cultura Económica, México, 2012.
Díaz Mas, Paloma y Armistead, Samuel Gordon, Romancero, Crítica, Barcelona, 1994.
Domínguez Caparrós, José, Métrica española, Universidad Nacional de Educación a Distancia, Madrid, 2014.
González de Eslava, Fernán, Coloquios espirituales y sacramentales, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1998.
González, William, “El romance religioso” en Valdivieso, Teresa y Valdivieso, Jorge (Eds.), Studia Hispanica Medievalia. Actas de las ii Jornadas de Literatura Española, Pontificia Universidad Católica Argentina, Buenos Aires, 1987, pp. 45-49.
López de Turiso, Jerónimo Aguillo, Teología ascetico-mistica: para utilidad y provecho de los confesores y directores de almas, Librería y Tipología Católica, Barcelona, 1903.
Lucero Ontiveros, Dolly María, “Romances devotos: variantes, estructuras y constantes temáticas” en Revista de Literaturas Modernas, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina, Nº 22, 1989, pp. 125-139.
Redmond, Walter, El albedrío. Proyección del tema de la libertad desde el Siglo de Oro español, Departamento de Educación del Gobierno de Navarra/Universidad de Navarra, Pamplona, 2007.
Solano, Jesús, Textos eucarísticos primitivos ii. Hasta el fin de la época patrística (s. vii-viii), Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1954.
1. Juana Inés de la Cruz, Obras completas, iv. Comedias, sainetes y prosa, Fondo de Cultura Económica, México, 2012, p. 418.
2. Juana Inés de la Cruz, Obras completas, i. Lírica personal, Fondo de Cultura Económica, México, 2017, p. 238.
3. Juana Inés de la Cruz, Fama, y obras posthumas del Fenix de Mexico, dezima musa, poetisa americana, sor Juana Ines de la Cruz, religiosa professa en el Convento de San Geronimo de la imperial Ciudad de Mexico: que saco a la luz el doctor don Jvan Ignacio de Castorena y Vrsua, Capellan de Honor de Su Magestad, Protonotario Juez Apostolico por Su Santidad, Theologo, Examinador de la Nunciatura de España, Prebendado de la Santa Iglesia Metropolitana de Mexico. Consagradas a la soberana emperatriz de Cielo, y Tierra, Maria nuestra Señora. Con licencia, Imprenta de Manuel Ruiz de Murga, Madrid, 1700, p. 138.
4. Fernán González de Eslava, Coloquios espirituales y sacramentales, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1998, p. 280.
5. José Guillermo Arce Valdez, “La presencia eucarística en los retablos novohispanos: el caso del ‘colateral’ de san Francisco Javier en Tepotzotlán” en Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, Universidad Nacional Autónoma de México, México, vol. 41, Nº 114, 2019, pp. 112-155, p. 119.
6. Dolly María Lucero Ontiveros, “Romances devotos: variantes, estructuras y constantes temáticas” en Revista de Literaturas Modernas, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina, Nº 22, 1989, pp. 125-139, p. 131.
7. Antonio Carreño, “El romancero espiritual de Lope de Vega” en Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo, Real Sociedad Menéndez Pelayo, Santander, Nº 55, 1979, pp. 19-63, p. 42.
8. Ibidem, p. 43.
9. En poesía la rima asonante implica la coincidencia tonal entre las vocales, a diferencia de la rima consonante, en la que existe una correspondencia tanto vocálica como consonántica.
10. Ibidem, p. 53.
11. Ibidem, p. 63.
12. Idem.
13. La metadiégesis implica un segundo nivel diegético, circunscrito a la diégesis principal.
14. Ibidem, p. 57.
15. Una meronimia es un sintagma que, en una jerarquía léxica, se encuentra en relación con una totalidad semántica (holónimo). Por ejemplo: las meronimias filosóficas “substancia”, “cantidad” y “cualidad” lo son en atingencia con el holónimo “categoría”; o las meronimias teológicas “epíclesis”, “transubstanciación” y “consagración” se co–determinan bajo el holónimo “eucaristía”. Por su parte, si una meronimia posee partes constitutivas, también se observa como holónimo; y, a su vez, si un holónimo se circunscribe a un continente supra–operatorio, funge, en este caso, como meronimia.
16. Modulación tonal que se inserta en un verso de arte menor (versos de ocho sílabas o menos, que, en el caso del romance, será octosilábico).
17. La isotopía es un todo consistente, coherente y lógico tanto en el conjunto de sus partes como en su estructura diegética.
18. Antonio Carreño, “El romancero espiritual de Lope de Vega”, p. 57.
19. Ibidem, p. 44.
20. La intercadencia tonal implica en este romance un intercalado entre los sonidos de los versos asonantes y los versos libres.
21. El encabalgamiento ocurre cuando el sentido total del verso no se agota en su límite métrico; requiere, por lo tanto, del verso siguiente para concluir su unidad sintáctica.
22. José Domínguez Caparrós, Métrica española, Universidad Nacional de Educación a Distancia, Madrid, 2014, p. 139.
23. Ibidem, p. 114.
24. El concepto stemma proviene del griego στέμμα, cuyo significado puede ser “cinta”, “corona”, “ramificaciones arbóreas” o “árbol genealógico”. En crítica textual se utiliza la última acepción para esclarecer las variaciones, discontinuidades, relaciones y continuidades de un documento arquetípico respecto de sus ediciones o reproducciones posteriores. En este artículo el término enuncia las especies escriturales (actualización de una programática) configuradas a partir de un género literario determinado (núcleo procesual).
25. Ibidem, p. 115.
26. Juana Inés de la Cruz, Obras completas, iv…, p. 418.
27. Paloma Díaz Mas y Samuel Gordon Armistead, Romancero, Crítica, Barcelona, 1994, p. 321.
28. Jesús Solano, Textos eucarísticos primitivos ii. Hasta el fin de la época patrística (s. vii-viii), Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1954, p. 226. Original en latín: “Qui manducat meam carnem et bibit meum sanguinem, in me manet, et ego in illo”. Jerónimo Aguillo López de Turiso, Teología ascético-mística: recopilada para utilidad y provecho de los confesores y directores de almas, Librería y Tipología Católica, Barcelona, 1903, p. 491.
29. Juana Inés de la Cruz, Obras completas, i…, p. 238.
30. Idem.
31. Idem.
32. Idem.
33. Ibidem, p. 239.
34. Walter Redmond, El albedrío. Proyección del tema de la libertad desde el Siglo de Oro español, Departamento de Educación del Gobierno de Navarra/Universidad de Navarra, Pamplona, 2007, p. 164.
35. Juana Inés de la Cruz, Obras completas, i…, p. 239.
36. “Deus enim solus est qui vocat ea, quae non sunt, nominibus propiis tamquam ea quae sunt”. Juan Manuel Campos Benítez, “Los ejemplos teológicos en la lógica de Fray Tomás de Mercado O.P.” en Analogía filosófica. Revista de filosofía, investigación y difusión, Centro de Estudios de la Orden de Predicadores, México, vol. 9, Nº 2 2012, pp. 27-40, p. 33.
37. Juana Inés de la Cruz, Obras completas, i…, p. 239.
38. Juan Manuel Campos Benítez, “Los ejemplos teológicos…”, p. 33.
39. Juana Inés de la Cruz, Obras completas, i…, p. 239.
40. William González, “El romance religioso” en Teresa Valdivieso y Jorge Valdivieso (Eds.), Studia Hispanica Medievalia. Actas de las ii Jornadas de Literatura Española, Pontificia Universidad Católica Argentina, Buenos Aires, 1987, pp. 45-49, p. 48.
41. “Manifestum est etiam ex praedictis quod oportuit Christum mortem pati, non solum ut exemplum praeberet mortem contemnendi propter veritatis amorem, sed ut etiam aliorum peccata purgaret. Quod quidem factum est dum ipse, qui absque peccato erat, mortem peccato debitam pati voluit, ut in se poenam aliis debitam, pro aliis satisfaciendo, susciperet. Et quamvis sola Dei gratia sufficiat ad remittendum peccata, ut decimanona ratio proponebat, tamen in remissione peccati exigitur etiam aliquid ex parte eius cui peccatum remittitur: ut scilicet satisfaciat ei quem offendit. Et quia alii homines pro seipsis hoc facere non poterant, Christus hoc pro omnibus fecit, mortem voluntariam ex caritate patiendo”. Tomás de Aquino, Suma contra los gentiles, Éxodo, México, 2008, p. 950. Tomás de Aquino, Opera omnia iussu impensaque, Ex Typographia Polyglotta S.C. de Propaganda Fide, Pensilvania, 1930, p. 181.
42. Juana Inés de la Cruz, Obras completas, iv…, p. 432.
43. El romance reproducido sigue la edición de Antonio Alatorre, ubicada en Juana Inés de la Cruz, Obras completas, i…, pp. 238-239.
Esta obra está bajo una licencia internacional
Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0