Presentación

Éste es el segundo número consecutivo en el que dedicamos la sección temática al fenómeno de lo sagrado. Desde el primero advertimos que se trata de un fenómeno de experiencia permanente en la historia de la humanidad, pero también cambiante y de una amplia diversidad de expresiones. Por ello consideramos que el tema demandaba un abordaje no exclusivamente filosófico, sino inter o multidisciplinar, tal como fue la respuesta de nuestras y nuestros autores a las dos últimas convocatorias de la revista. Con los cuatro artículos que proponemos en este número cerramos editorialmente el tema, conscientes de que es inagotable y al mismo tiempo satisfechos de haber ofrecido una pequeña muestra de su carácter perenne, histórico y pluridimensional.

En el primer artículo de la carpeta Dar voz a lo sagrado: reflexiones interdisciplinares ii, Mariana Méndez–Gallardo se remonta a los antecedentes teológicos de los apofatismos contemporáneos (como la estética apofática), los cuales abrevan de aquéllos en su propuesta y en su reacción contra la rigidez del intelectualismo. La antigua teología apofática (Dionisio Areopagita) sostiene que la divinidad es incomprensible, por lo que sólo cabe aproximarse a ella por vía negativa. Es lo que también entiende Juan Damasceno, quien, incorporándose a esta tradición, define la imagen —máximamente expresada en la encarnación de Cristo— como una mediación entre lo visible y lo invisible, entre lo sensible y lo que excede y trasciende, con lo cual permite un tránsito que la autora interpreta recurriendo a la doctrina de los sentidos espirituales (Orígenes, Gregorio de Nisa).

En el segundo artículo, Denise Fallena propone un análisis paralelo e iconográficamente detallado de la función simbólica del Libro primero de profesiones del Convento de Regina Coeli de Oaxaca (bajo el patrocinio de la Inmaculada Concepción) y del convento mismo, de acuerdo con las interpretaciones exegéticas que aluden al espacio sagrado como hortus conclusus (jardín cerrado) y domus Dei (casa de Dios). De esta manera, la autora advierte un “juego de espejos”: mientras que el convento aspira a reflejar la domus Dei, el libro es concebido como un jardín para la oración; y ambos remiten a una comprensión del espacio sagrado no como ubicación física precisa, sino como locus simbólico en el que la imaginación y la ritualización juegan un papel fundamental.

En el tercer artículo, Aldo Guarneros explora el sentido de lo sagrado recorriendo algunas de las interpretaciones histórico–filosóficas de la tesis judeocristiana del ser humano como creado a imagen y semejanza de Dios. En este recorrido se distinguen dos perspectivas de interpretación: una cerrada o restrictiva, en la cual la imagen y semejanza se estipulan como algo dado y permanente, y otra abierta y amplia, que reconoce lo divino en lo humano y explica en cierto modo su historicidad a través de las posibilidades de su ser en devenir. El autor se decanta por esta última interpretación, considerando que la filosofía, en la medida en que se apropia de ella, abre las preguntas con las que se entiende más allá de la mera doctrina o instrucción y de cualquier idea dada y cerrada, lo que la posibilita para dar cuenta de sí misma y de lo humano en términos de su unidad… en términos metafísicos.

En el último artículo de esta carpeta, Vidzu Morales Huitzil analiza el poema de sor Juana Inés de la Cruz “Romance (en que califica de amorosas acciones todas las de Cristo para con las almas en afectos amorosos) a Cristo sacramentado, día de comunión”. Al poner de relieve las funciones, relaciones y morfologías propias del romance hispano, el autor quiere esclarecer el sentido atribuido por sor Juana al Verbo encarnado, en relación con lo cual concluye que el poema enfatiza la presencia sustancial de Cristo en la eucaristía —frente a los accidentes del pan y el vino— y presenta la transubstanciación como núcleo de la relación entre el Absoluto y la humanidad.

En nuestra carpeta Acercamientos filosóficos proponemos un artículo de Rafael Nolasco Ramírez, quien, partiendo de Heidegger y desembocando en Levinas y Dussel (tras pasar por Derrida, Beauvoir y Butler), examina la diferencia sexual como problema ontológico–ético y no meramente antropológico. El artículo argumenta a favor de una manera de diferenciar que se distingue de aquella otra que reproduce el régimen representacional multiplicando las marcas de identidad (pasar, por ejemplo, de la sexdualidad a la sexpluralidad); una alternativa de diferenciación en la que la alteridad conserva un resto irreconocible e inasimilable en la totalidad. Es lo que el autor llama diferenciar distinto, un acto que vincula con la categoría levinasiana de exterioridad, releída también desde Dussel.

En nuestra carpeta Cine y literatura ofrecemos dos reseñas. En la sección de cine, Bernardo García González nos propone su segunda colaboración en la revista, en este caso sobre el multipremiado largometraje Valor sentimental, la sexta película del director noruego Joachim Trier. Tras contextualizar al director y describir aspectos generales de su estilo cinematográfico, nuestro colaborador presenta la película como una trama familiar e intergeneracional en la que el regreso de un padre, ausente para sus dos hijas durante buena parte de sus vidas, actualiza el pasado con implicaciones existenciales para cada uno de ellos.

Por su parte, en la sección literatura, José Miguel Tomasena reseña la novela Los nuevos, del escritor argentino Pedro Mairal. Nuestro colaborador elogia la prosa transparente y divertida con la que la novela aborda el tema central del paso de la juventud a la edad adulta, por lo cual la ubica dentro de la tradición de la novela de crecimiento (Bildungsroman o coming–of–age), junto a otras grandes obras de la historia de la literatura. No obstante, Tomasena también destaca lo distinto de Los nuevos: “captura lo que significa hacerse adulto hoy”, en un mundo en el que eso parece más difícil.

Finalmente, en nuestra carpeta Justicia y sociedad publicamos un artículo que analiza el problema de la inseguridad alimentaria y denuncia su dimensión violenta y estructural, enfocándose particularmente en México. Los autores, Edú Ortega–Ibarra e Ilse Haide Ortega–Ibarra, identifican tres rasgos característicos de esta forma de violencia: produce un daño evitable (ya que existen recursos suficientes para reducirlo) y desigual (pues afecta con mayor intensidad a hogares pobres, infancias, comunidades rurales y periferias urbanas), y lo legitima interpretándolo como problema individual o de deficiente administración doméstica. En respuesta a este problema y a estos rasgos de violencia, el texto también bosqueja una ética pública que puede sostenerse sobre cuatro principios: dignidad, justicia distributiva, reconocimiento cultural y participación comunitaria.

Como siempre, desde el equipo editorial de Xipe totek agradecemos a nuestras y nuestros lectores su interés por nuestra publicación, y aprovechamos la ocasión para informarles que desde finales de 2025 la revista inició un “proyecto de indexación”, el cual ha dado ya como primer fruto su incorporación al Catálogo 2.0 de Latindex.


Miguel Fernández Membrive

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