Ayer fue el último día que los vi

Hiram Osiris

Un poema resalta lo perdido
que el viento se encarga
de llevar. Tiembla el agua. La lluvia
estremece las flores.
Yo me olvido de sus nombres
(prometí no hacerlo)
sus brazos dientes en sus bocas
que termina de masticar
la noche. Quiero derrumbar mi casa
y empezar de nuevo. Me olvido de soñar.
En un cuarto desmadejado
se aparecen sus voces,
es el ruido de la patrulla:
rasga el asfalto y arrastra
el grito de la sirena. Y me pregunto
si ellos ven mi voz
cuando sueñan dentro
de la tierra. O si su nombre
es tan ajeno como los pasos
disueltos en la banqueta de enfrente.