
“Latinos por Trump”:
un anhelo contraproducente de comunidad
Renata de Jesús Gutiérrez
Resumen: En el presente texto se pretende comprender el fenómeno “Latinos por Trump” dentro del contexto electoral de Estados Unidos en 2024, bajo la hipótesis de que, a pesar de la retórica racista en contra de la población latina, existe un anhelo de pertenencia a la comunidad nacionalista que Donald Trump busca establecer. Para ello, se recurre a las propuestas teóricas de Zygmunt Bauman y Roberto Esposito: el primero permite conceptualizar la idea de una comunidad de carácter fratricida, mientras que el segundo aporta herramientas para analizar el papel del voto latino a través de la lógica de la inmunización, es decir, la inclusión excluyente.
Palabras clave: comunidad, nacionalismo, racismo sistémico, movimiento woke.
Abstract. This paper explores the “Latinos for Trump” phenomenon in the context of the 2024 U.S. presidential election. It is based on the hypothesis that, despite the racist rhetoric often directed at Latino communities, there is a persistent desire among some to belong to the nationalist project that Donald Trump represents. To examine this, the essay draws on the theoretical contributions of Zygmunt Bauman and Roberto Esposito. Bauman helps to conceptualize the idea of a community shaped by fratricidal dynamics, while Esposito provides a framework for understanding the Latino vote through the lens of immunization, that is, a mechanism of inclusion that simultaneously excludes.
Keywords: community, nationalism, systemic racism, woke movement.
La globalización es la promesa del progreso tecnológico, comercial, político y cultural que se basa en la interconectividad entre países. Sin embargo, actualmente nos enfrentamos con desafíos y conflictos que alteran esa idea progresista sobre la cual pintábamos nuestro imaginario futuro de un mundo cosmopolita. Uno de esos retos es el fenómeno de los nacionalismos que, por ser una pretensión antagónica a todo el proyecto de la globalización, nos enseña que el progreso no es lineal1 y que tampoco viene a significar la revocación total de los modos de vivir del pasado. En este sentido, pareciera que la globalización nos acercó para poner en evidencia que —aún— no estamos preparados para aceptar la otredad.
Esa otredad cobra rostro en el fenómeno de la migración, la cual, más que sembrar un sentimiento de lo común en lo diferente, ha acentuado una nostalgia por lo común en lo semejante. Tener de frente al otro nos causa miedo, rechazo y una inseguridad de lo que sea que signifique poseer una identidad nacional o ser parte de una comunidad; es decir, el concepto de comunidad es capaz de ampliarse a tal grado que se vuelven inciertos los elementos que la definen. Bajo esta lógica, las promesas de retomar la identidad nacional se han vuelto lo suficientemente atractivas para que se hayan dado casos como el de Hitler en Alemania, Mussolini en Italia, Franco en España y ahora Trump en Estados Unidos.
Para el presente ensayo abordaré el fenómeno de “Latinos for Trump” en el intento de comprender lo que significa esta reacción de simpatía y apoyo que han mostrado quienes, paradójicamente, han sido objeto de innumerables ataques racistas. Para ello, primero analizaré qué es una comunidad nacionalista para después ahondar en la lógica, de doble filo, que representa el voto latino: por un lado, el punto fundamental para la victoria del republicano, por otro, un acto que no representa el boleto de entrada para formar parte de esta comunidad de índole fratricida. Finalmente, eso dará paso a presentar el tema desde la perspectiva del movimiento woke, que no sólo se vuelve irónica, sino que expone las principales críticas que se le han hecho.
Elecciones presidenciales en Estados Unidos en 2024 y los resultados del voto latino en el condado texano de Starr County
El 6 de noviembre de 2024 se dieron a conocer los resultados de la elección de la presidencia de Estados Unidos. El expresidente y candidato del partido republicano, Donald Trump, obtuvo nuevamente la victoria, ganando su regreso a la Casa Blanca. De todo lo que puede significar su reincorporación a la presidencia del país —la restructuración gubernamental, los conflictos con Medio Oriente, los recortes de impuestos a programas sociales internos y externos, etc.—, nos enfocaremos en el tema migratorio.
La retórica racista de Trump hacia los migrantes no es cosa nueva. Los latinoamericanos —principalmente de origen mexicano— hemos sido objeto de continuos discursos de odio que pretenden exaltar la supremacía blanca como estrategia democrática. Sin embargo, no sólo es ganar votos, sino que se incentiva la violencia que ha cobrado la vida de migrantes mexicanos, como ocurrió en el tiroteo de El Paso, Texas, en 2019. Esto demuestra que la inmigración es vista como un problema de seguridad nacional, económico e identitario, pero que se encuentra condicionado por el racismo sistémico que torna todo el asunto en un sentimiento de discriminación colectiva.
El racismo discrimina, niega las relaciones, introduce amenazas en los pensamientos y comportamientos diversos. […] Las consecuencias del racismo son realmente epocales: significan la pérdida de cultura y de plasticidad, homicidio y suicidio, de fragmentación e implosión, incontrolables porque están originadas por la repulsa indiscriminada hacia quienes se consideran los “otros” y no “nosotros”.2
Lo interesante de esto no es solamente el hecho de que esta retórica funcione, sino, más bien, a quiénes les funciona. La reacción de la comunidad latina —que representa el 12% del electorado, por encima de los afroamericanos, asiáticos y detrás de los blancos— durante las campañas presidenciales resultó en algo sorprendente: el 45% de los votos en favor del candidato republicano fueron votos latinos. Veamos los datos en contexto.
En términos generales, la presencia de los Latinos por Trump fue decisiva para los resultados electorales de los estados clave de Arizona, Carolina del Norte, Texas, Nuevo México y California. En ellos se encuentran los 30 condados cuya población es en su mayoría latinoamericana, y de los cuales sólo 11 votaron en favor de la candidata demócrata Kamala Harris.
Ahora bien, situándonos en el estado de Texas, nos encontramos con el caso del condado de Starr County. Ubicado en la zona fronteriza con México, Starr County es catalogado como el lugar más latino de Estados Unidos. A pesar de su predilección demócrata desde 1892, por primera vez en 132 años se ha pintado de rojo. Con un 97% de su población de origen hispano, el condado fronterizo ya caminaba en dirección de Trump desde las elecciones contra Joe Biden en 2020, ya que éste consiguió dominar con apenas el 52% frente al 47% en favor de Trump. En comparación con el 79% de los votos en favor de Hillary Clinton en 2016, Kamala Harris obtuvo un 41% frente al 57% de Donald Trump.3
Con estos datos a la vista, ¿bajo qué línea de análisis se podría comprender este fenómeno casi impensado de los Latinos for Trump? Primero, comenzaremos por definir el nacionalismo al que apela el presidente, que veremos bajo la lógica de la comunidad fratricida que expone el pensador polaco Zygmunt Bauman. Posteriormente, lo analizaremos en relación con el concepto de inmunitas del filósofo italiano Roberto Esposito, a partir del cual comprenderíamos a la comunidad —en este caso la comunidad hispana— como el virus del que debemos protegernos o inmunizarnos. Así, podríamos pensar en la siguiente hipótesis: el voto latino representa un intento de aprobación de la comunidad blanca para dejar de ser vistos como un peligro nacional y, por ende, formar parte del nacionalismo que, al final de cuentas, funciona como la inmunización: los incluye como se incluye cierta dosis del patógeno que se quiere eliminar, para terminar —irónicamente— excluyéndolo.
Bauman y la crítica a las comunidades nacionalistas
El filósofo y sociólogo Zigmunt Bauman publicó en el año 2000 una de sus más grandes obras: La modernidad líquida. La palabra liquidez “remite al proceso de disolución de los órdenes sociales ‘modernos sólidos’ al que asistimos en la fase actual de la modernidad”.4 A partir de esta metáfora el pensador hace ciertas críticas a diversos aspectos como el arte, el amor, el tiempo, la vida, etc., con la finalidad de buscar si conceptos como el de comunidad son dignos de ser resucitados o no.
De manera que su análisis se encaminará no a lo que se ha entendido como comunidad a lo largo de la tradición clásica de la sociología, sino más bien hacia el dogma comunitarista, representado en los centros comerciales, los vecindarios de la alta sociedad o los territorios étnicos, cuyo objetivo es evitar el contacto con los otros que conforman la vida urbana.5
El nacionalismo surge de la línea de este último ejemplo de dogma comunitario, ya que la etnicidad como el límite que dictamina quién forma parte de ésta o tal comunidad no sólo está presente dentro de estos territorios étnicos sino también en una escala mayor.
Ir tras el ideal de una nación en la que todos sean iguales, en la que se comparta una identidad sólida y fuerte, hace que el otro se vuelva una amenaza o, en términos de Bauman, hace de lo comunitario algo líquido. De ahí surge la sospecha hacia el comunitarismo que lleva al sociólogo a pensar en un mundo utópico que no cierre sus posibilidades para unos cuantos, mientras toma como más valiosos a otros.
Desafortunadamente, el dogma comunitario se impregna cada vez más y la ilusión de una sociedad inclusiva se vuelve aún más lejana. El caso Trump y su regreso a la presidencia de Estados Unidos es prueba de lo atractivo que puede ser la idea de formar parte de una nación con “tendencia fratricida”.6
Ni el credo nacionalista ni el patriótico admiten la posibilidad de que los individuos puedan pertenecer al mismo sitio y seguir apegados a su diferencia, sin dejar de cultivarla y amarla, o que el hecho de estar unido, lejos de exigir semejanza o de promoverla como un valor ambicionado y perseguido, en realidad se beneficia con la variedad de estilos de vida, ideales y conocimientos que agregan fuerza y sustancia a lo que todos ellos sean como son... es decir, a lo que los hace diferentes.7
Este tipo de comunitarismos apelan por resolver la preocupación por la seguridad que se genera a causa del miedo a lo diferente, a la otredad, “es la promesa de un refugio seguro en el agitado mar de la incertidumbre”.8 Bajo esta lógica, el maga9 es esa promesa de seguridad, aunque eso signifique el sacrificio de otras libertades individuales. De esta manera, las amenazas de Trump a los indocumentados y en general a todos los aliens que acechan el país (musulmanes, asiáticos y afroamericanos) se vuelven las promesas de un nuevo comunitarismo que consistirá en “una reunión de semejantes, de ‘nosotros, que somos de la misma clase’, una reunión que no es problemática, que no requiere ningún esfuerzo de vigilancia”.10
Puesto esto sobre la mesa, cabe preguntarnos ¿por qué la reacción de muchos latinos hacia el nacionalismo estadounidense no ha sido confrontación y debate, sino apoyo y consenso? Mi hipótesis es que se trata de un anhelo de integración a la comunidad estadounidense, un deseo hacia la blanquitud11 social que evite el rechazo y logre una aceptación cuya recompensa es la seguridad.
Los latinos desean ser parte del nosotros y quizás imaginan que empatizar con toda esta retórica les abrirá posibilidades de ser parte del dogma comunitario que, para Bauman, es “una clase de hogar que, para la mayoría de las personas, parece más de cuento de hadas que fruto de la experiencia personal”.12 Los latinos, en apoyo a esto, ¿logran realmente tal inclusión?
Roberto Esposito: el contagio migratorio
Para indagar en esa interrogante nos apoyaremos en el filósofo italiano Roberto Esposito, cuya obra Immunitas: Protección y negación de la vida habla acerca de las medidas de protección que se llevan a cabo en los problemas sociales análogas a la lógica de la inmunización: “Inocular cantidades no letales de virus estimula la formación de anticuerpos capaces de neutralizar por anticipado las consecuencias patógenas”.13 En otras palabras, es el mismo virus el que hace una contrafuerza para sí mismo, protegiendo la vida, pero como si la negara al mismo tiempo.
En el contexto de la respuesta electoral latina, a pesar de los actos discriminatorios de Trump, podemos analizar el concepto de immunitas planteado por Esposito como la estrategia política de curar a la nación norteamericana de la epidemia migratoria. El nacionalismo de Estados Unidos concibe a los otros como un patógeno que ha contaminado la identidad nacional y, con ello, a la seguridad que se tenía dentro de lo semejante y familiar; “lo que antes era sano, seguro, idéntico a sí mismo, ahora está expuesto a una contaminación que lo pone en riesgo de ser devastado”.14
Ahora bien, para llevar a cabo la inmunización, esos votos que favorecieron con un 45% a Trump fueron una forma de incorporar cierta dosis positiva de veneno a la nación, para así llevar a cabo políticas más fuertes en contra de la migración y de los indocumentados, para evitar su reproducción dentro del organismo llamado Estados Unidos. En otras palabras, el voto latino ha sido el medio para alcanzar la finalidad que es su propia exclusión: “El veneno es vencido por el organismo no cuando es expulsado fuera de él, sino cuando de algún modo llega a formar parte de éste”.15
Lo interesante de esto es la tragicomedia que se perfila de esta historia: en realidad, no ha sido Trump el que ha inyectado el antídoto, es decir, perseguir el voto latino quizás no era —o sí— inquietud alguna para él, sin embargo, jugó a su favor, y ahora puede hacer factibles las amenazas que fueron respaldadas por una gran mayoría de los latinos. El drama de la historia que ha de venir fue escrito por los oprimidos a la clara luz de su condición.
Autocrítica: el presupuesto woke
Antes de finalizar me gustaría hacer hincapié en la ideología woke que tuvo mucha importancia en la motivación del presente texto. La cultura woke16 describe un activismo en defensa del movimiento Black Lives Matter en los años 2000 en Estados Unidos. Sin embargo, la ideología se ha extendido a favor de todas aquellas personas que han sido discriminadas por su género, aspecto físico, orientación sexual o por alguna discapacidad.17 A pesar de las buenas intenciones del wokismo, también encontramos supuestos que se han arraigado de tal modo que es preciso cuestionarlos.
Uno de esos presupuestos tiene que ver con el lugar de enunciación en el que nos encontramos o, mejor dicho, en el que debemos hacer pertenencia: “El discurso de una persona sólo es posible en el marco bien preciso que le asigna su comunidad”.18 Un ejemplo de esto fue cuando Joe Biden le dijo a un presentador negro que si pensaba votar por Donald Trump no era negro. A pesar de la disculpa que tuvo que dar, esto nos muestra que en el fenómeno woke “la pertenencia a un grupo prohíbe a la persona tener un discurso que no sea el que se espera de él”.19 Así, “lejos de garantizar la libertad de todos y en particular de los desfavorecidos, la ideología woke encierra a cada uno en su grupo y le dicta la conducta que debe seguir”.20
Así, es importante reconocer que, si bien considero dogmático y contraproducente el voto latino en favor a Trump debido a la retórica que desfavorece a muchas personas, tampoco sería del todo acertado juzgar esa conducta al margen de la nacionalidad latina. En pocas palabras: debemos criticar el racismo sistémico sin esperar que éste sea fomentado necesariamente por las personas blancas —en sentido literal—, sino que también es apoyado por aquéllos que, desde nuestros presupuestos de lo woke, creemos que deberían pensar de otra manera.
Conclusión
Considero que, a pesar del nacionalismo excluyente que pretende poner en marcha, pueden ser muchas las líneas de análisis sobre el apoyo latino que obtuvo Donald Trump en las pasadas elecciones. Bauman y Esposito nos permiten acercarnos a este fenómeno comprendiendo en nuestra hipótesis que, si los latinos están dispuestos a apoyar este tipo de retóricas es para sentirse aceptados, pertenecientes y seguros. Desafortunadamente, su voto funciona a favor del nacionalismo para excluir la otredad que representan los latinos, fruto de una migración vista como el virus que contagia progresivamente y no como una alteridad que puede enriquecer y transformar la comunidad hacia el sueño baumiano de “una unificación de la especie humana”.21
Fuentes documentales
Alleva, Enrico, et al., “Manifiesto de los científicos antirracistas”, Revista de la Universidad de México, Cultura unam, Ciudad de México, Nueva Época, N.º 864, septiembre de 2020, p.80.
Dale Leal, Nicholas, “El condado más latino del país se suma a ola roja de Donald Trump por primera vez en 132 años”, El País, 06/XI/2024, https://elpais.com/us/2024-11-07/el-condado-mas-latino-del-pais-se-suma-a-ola-roja-de-donald-trump-por-primera-vez-en-132-anos.html#?rel=mas Consultado 15/XI/2024.
Esposito, Roberto, Immunitas. Protección y negación de la vida, Amorrortu, Buenos Aires, 2005.
Herrerías Á., Almudena, “El gran giro de los latinos hacia Trump: del auge en los estados clave al crecimiento entre hombres jóvenes”, El País, 07/XI/2024. https://elpais.com/us/2024-11-08/el-gran-giro-de-los-latinos-hacia-trump-del-auge-en-los-estados-clave-al-crecimiento-entre-hombres-jovenes.html Consultado 15/XI/2024.
Navarrete, Federico, “La blanquitud y la blancura, cumbre del racismo mexicano” en Revista de la Universidad de México, Cultura unam, Ciudad de México, Nueva Época, N.º 864, septiembre de 2020, pp. 7–12.
Ponci, Jean David, “La ideología woke: favorecer a los desfavorecidos”, Le Regard Libre, 2021, pp. 18–24.
Torres, Carrillo Alfonso, El retorno a la comunidad. Problemas, debates y desafíos de vivir juntos, cinde–El Búho, Bogotá, 2013.
1 Otra forma de comprenderlo sería a través de la metáfora del péndulo. Éste representa el vaivén sobre el cual nos movemos a través del tiempo: situando, por ejemplo, en un lado al bando liberal y en el otro al conservador, nos damos cuenta de que, así como caminamos hacia el lado liberal con la instrumentación de diversas políticas de financiamiento al aborto adoptadas durante la administración de Joe Biden, así también regresamos hacia el conservadurismo con Donald Trump al firmar un conjunto de órdenes ejecutivas para restringir el uso de estos fondos. Por supuesto que la idea de progreso es cuestionable, porque mientras que para unos las medidas del actual presidente son consideradas retrógradas, para otros, por el contrario, pueden ser vistas como avances sociales.
2 Enrico Alleva, et al., “Manifiesto de los científicos antirracistas” en Revista de la Universidad de México, Cultura unam, Ciudad de México, Nueva Época, N.º 864, septiembre de 2020, p.80.
3 Nicholas Dale Leal, “El condado más latino del país se suma a ola roja de Donald Trump por primera vez en 132 años”, El País, 06/XI/2024. https://elpais.com/us/2024-11-07/el-condado-mas-latino-del-pais-se-suma-a-ola-roja-de-donald-trump-por-primera-vez-en-132-anos.html#?rel=mas Consultado 15/XI/2024.
4 Alfonso Torres Carrillo, El retorno a la comunidad. Problemas, debates y desafíos de vivir juntos, cinde–El Búho, Bogotá, 2013, p.80.
5 Ibidem, p.83.
6 Ibidem, p.86.
7 Idem.
8 Ibidem, p.85.
9 Siglas de “Make America Great Again”.
10 Alfonso Torres Carrillo, El retorno a la comunidad. Problemas, debates y desafíos de vivir juntos, p.82.
11 “La blanquitud, tal como la definió Bolívar Echeverría, y como la han pensado otros autores, no es un atributo racial en sí mismo, sino una forma de ser, de comportarse, una identidad cultural, o un ethos”. Federico Navarrete, “La blanquitud y la blancura, cumbre del racismo mexicano”, Revista de la Universidad de México, Cultura unam, Ciudad de México, Nueva Época, N.º 864, septiembre de 2020, p.10.
12 Ibidem, pp. 85–86.
13 Roberto Esposito, Immunitas. Protección y negación de la vida, Amorrortu, Buenos Aires, 2005, p.17.
14 Ibidem, p.10.
15 Ibidem, p.18.
16 Término de “wake up” en inglés usado para describir a las personas que han despertado y son conscientes de las injusticias sociales.
17 Jean David Ponci, “La ideología woke: favorecer a los desfavorecidos”, Le Regard Libre, 2021, p.18.
18 Ibidem, p.20.
19 Idem.
20 Idem.
21 Alfonso Torres Carrillo, El retorno a la comunidad. Problemas, debates y desafíos de vivir juntos, p.98.